Análisis
Titan Light 2026: análisis y opinión
Es una pala de forma híbrida con balance medio y 340 g. Lleva caras de carbono 24K, marco de carbono y núcleo EVA, con superficie lisa y 38 mm de grosor. Su gran virtud es la manejabilidad, con un 7,6 frente al 6,6 de media de su forma. Eso se nota en la red, en los cambios de agarre y en las defensas rápidas.
En el resto de apartados se mueve en cifras equilibradas. El control (7,3) queda ligeramente por encima de la media de las híbridas y la potencia (7,4) algo por debajo de ella. La salida de bola, con un 6,0, es su punto más discreto y pide que el jugador ponga la energía. El punto dulce (6,8) está en la media, así que conviene golpear con precisión.