Análisis
Pegasus Elite 2026: análisis y opinión
La Pegasus Elite apuesta por la potencia. Saca un 8,2, muy por encima del 7,5 que marcan de media las palas de forma lágrima. Combina carbono 3K, núcleo EVA y balance medio, con una superficie rugosa que ayuda a morder la bola. Es una pala para atacar con intención, sin ser exagerada en el balance.
El control llega a un 7, casi en la media de su forma (7,1), así que mantiene una respuesta fiable. La salida de bola (6,5) y el punto dulce (7) se quedan cerca de lo habitual, y eso con un tacto duro pide un golpeo limpio. Donde más se nota el peso de 375 g es en la manejabilidad: un 5,8, por debajo del 6,7 de su forma. Es más exigente en la red y en las defensas rápidas, y pide un buen físico para sostenerla todo el partido.