Análisis
Mercury Attack 2027: análisis y opinión
La Mercury Attack combina forma de diamante, balance alto y un grosor de 38 mm. Las caras son de carbono 12K, el marco también es de carbono y el núcleo es de EVA. Todo apunta al mismo objetivo: potencia. Su 9,7 en ese apartado la sitúa por encima de la media de las palas de diamante, que es 9,3.
Frente a esa media, gana en potencia y cede algo en el resto. El control se queda en 5,4 (media de 5,6), la salida de bola en 6,5 (media de 6,9) y el punto dulce en 5,3 (media de 5,5). La manejabilidad es de 4,5, también por debajo de la media de 4,9. En la pista se traduce en una pala que premia el golpe decidido y la buena técnica, y que perdona poco cuando el impacto no es limpio.