Análisis
Furius Max 2027: análisis y opinión
La Furius Max combina núcleo de EVA blanda, caras de fibra de vidrio y marco de carbono. El resultado es un tacto blando y una salida de bola de 9,3, muy por encima del 6,7 de media de las palas de lágrima. La bola sale con facilidad y la pala perdona cuando no llegas del todo bien. El punto dulce, con un 7,3, también queda algo por encima de su forma (6,9).
En potencia marca un 6,4, por debajo del 7,5 de media de su forma. El control, con un 6,8, queda ligeramente por debajo del 7,1 de referencia. La manejabilidad, con un 6,7, iguala la media de su forma. Es una pala que prioriza la comodidad y la ayuda en la salida sobre la contundencia, y encaja en un juego polivalente.