Análisis
Viper Juan Lebrón 3.1 2027: análisis y opinión
La potencia es lo que más destaca: un 9,5 sobre 10, por encima de la media de las palas de diamante (9,3). La forma diamante concentra el peso arriba, las caras de carbono 3K aportan rigidez y el tacto duro devuelve la bola con mucha energía. Con 38 mm de grosor y 370 g, es una pala que responde cuando entras con velocidad.
El resto de valores se mueven en la media de su forma. El control (5,7) queda ligeramente por encima, la salida (6,5) algo por debajo, y la manejabilidad (4,8) y el punto dulce (5,5) coinciden con lo habitual en diamante. Eso significa que exige precisión: el punto dulce es reducido y la pala es poco ágil en los intercambios rápidos en la red. La superficie rugosa 3D ayuda a imprimir efecto cuando el golpe es limpio.