Análisis
Defy Pro V1 Se 2026: análisis y opinión
La potencia es lo que más destaca: un 9,8 sobre 10, por encima del 9,3 de media de las palas de diamante. Con 370 g, balance alto, núcleo de foam dura y caras de carbono 15K, cada golpe de ataque sale con mucha velocidad. La superficie rugosa ayuda a imprimir efecto en remates y bandejas.
El control sube a un 5,8, algo por encima de la media de su forma (5,6). A cambio, la salida de bola (5,1 frente a 6,6) y la manejabilidad (3,6 frente a 4,8) quedan por debajo. El punto dulce, con un 5,3, es similar al de otras palas de diamante. Es una pala exigente: pide buena técnica y un brazo en forma, sobre todo en defensa y en acciones rápidas en la red.